Además del triunfo de Bolsonaro en la primera vuelta, aliados conservadores ganaron sus elecciones en estados clave de Brasil.
Flávio Bolsonaro terminó sorpresivamente por delante del presidente Luiz Inácio Lula da Silva en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil, mientras los aliados conservadores dominaron las elecciones para otros cargos, dejando al país ante la posibilidad de un marcado giro hacia la derecha.
Bolsonaro obtuvo 47.2 por ciento de los votos frente a 44.7 de Lula, de izquierda, con alrededor de 97 por ciento de los votos contabilizados, según el tribunal electoral de Brasil, que informó que ambos candidatos avanzarán a una segunda vuelta el 25 de octubre.
Las encuestas habían sugerido que Bolsonaro, el hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro, quedaría por detrás de Lula en la primera vuelta. En cambio, su desempeño superior a lo previsto encabezó una jornada de importantes victorias para la derecha, que también logró avances sustanciales en el Senado y en elecciones para gobernadores de estados clave.
Los resultados prácticamente garantizan un impulso para los activos brasileños cuando los mercados abran el lunes por la mañana, ya que los inversionistas se han alineado con Bolsonaro ante la percepción de que es más probable que intente contener los crecientes déficits fiscales y los niveles de deuda pública de Brasil.
Lula da Silva, en desventaja para la segunda vuelta de las elecciones en Brasil
El resultado representa un duro golpe para Lula, quien llega a la segunda vuelta en desventaja en lo que podría ser la última contienda electoral de su larga carrera política.
El Partido de los Trabajadores de Lula y sus aliados llegaron a la jornada con el objetivo de conservar la Presidencia, al tiempo que buscaban frenar a Bolsonaro en el Senado y en elecciones clave para gobernador. Sin embargo, el partido que ha ganado cinco de las últimas seis elecciones presidenciales ahora enfrenta nuevas señales de que su mensaje ya no conecta con los brasileños como antes.
El éxito de la derecha se produjo después de avances similares en las elecciones municipales de hace dos años. Aun así, el desempeño de Bolsonaro tomó por sorpresa a la campaña de Lula, cuyos colaboradores concluyeron que los votantes habían expresado un rechazo más amplio al Partido de los Trabajadores que iba más allá de la insatisfacción con Lula.
La campaña se prepara ahora para una segunda vuelta más confrontativa, pero reconoció que el resultado de la primera ronda obligará a realizar una reevaluación más profunda de su estrategia, según dos personas familiarizadas con la situación.
Las implicaciones de la elección se extenderán mucho más allá de Brasil. Una victoria de Bolsonaro aceleraría el esfuerzo del presidente Donald Trump por reafirmar la primacía de Estados Unidos en América, después de que aliados conservadores ganaran elecciones recientes en Colombia, Chile y Perú.
El Brasil de Lula ha sido uno de los últimos bastiones frente a la llamada “Doctrina Donroe” de Trump para el hemisferio occidental, y sigue siendo un referente del acercamiento regional a China que el mandatario estadounidense busca revertir.
Fuente: El Financiero

