La Miss Universo mexicana dio a conocer que le interesa dejar un mensaje de superación a todos los niños y niñas que pudieran poner atención a sus palabras
La Miss Universo mexicana, Fátima Bosch, dio a conocer en una reciente entrevista que pasó por momentos de mucha dificultad luego de que se coronara en el certamen de belleza más importante del mundo. Entre rumores de haber hecho trampa, entre otras cosas como amenazas, decidió concentrarse en lo más importante.
Fátima Bosch aseguró que durante mucho tiempo le empezaron a mandar mensajes con amenazas o con palabras horribles, donde le pedían que se matara o que era un asco de persona, mismas que poco a poco empezó a creerse, pues era tan constante que no abandonaban su cabeza.
“A mí me mandaban mensajes diciéndome: ‘Por favor, mátate esta noche’ o ‘Eres un asco’. Me deseaban tantas cosas fuera de lugar que yo me empecé a creer las cosas que me decían y yo pensaba: ‘¿Y si no soy suficiente?’”, dijo en una entrevista en la televisión internacional
¿Qué le pasó a Fátima Bosch?
Aseguró que incluso hubo muchas televisoras donde querían colgarse de su nombre para generar rating o vistas en sus redes sociales, razón principal por la que lanzaban críticas en su contra o querían ponerla en situaciones de vulnerabilidad para que diera un paso en falso o erróneo.
“Es increíble cómo la gente puede llegar a hablar sin fundamento. Lo que pasó en esa cadena de televisión, obviamente son muy listos, querían views. Me hubieran avisado y habríamos hecho un baile o algo así. Mucha gente busca foco con mi nombre y eso es muy bajo”, expresó.
Por último, quiso dejarle un mensaje a todos los niños o niñas que pudieran estarla viendo, pues aseguró que de todos los errores o de todos los capítulos en la vida se puede aprender algo, pero es necesario en algún momento alzar la voz para poder romper con los patrones o injusticias que hay en su contra.
“Mi anhelo es que todas esas niñas y niños que son neurodivergentes sepan que van a poder con la vida. A mí me escondían el lunch, me encerraban en el baño, hasta me llegaron a pegar. Pero de los errores se aprende, y no siempre alcé mi voz. En Tailandia alcé mi voz, porque cuando aprendes a amarte rompes patrones y dices NO”.
Fuente: El Heraldo

