Las polémicas decisiones de César Ramos y el VAR desatan furia tras la eliminación de América ante Pumas en los Cuartos de Final
El Estadio Olímpico Universitario vibró con una edición electrizante del Clásico Capitalino, pero la historia del encuentro quedó manchada por la actuación arbitral. Durante el compromiso de vuelta de los Cuartos de Final del torneo Clausura 2026 de la Liga MX, el silbante César Ramos protagonizó una serie de decisiones que desataron la furia de los seguidores del América. Al final, el empate a tres goles otorgó el boleto a las Semifinales a los Pumas, gracias a su posición como superlíder general, sellando un marcador global de 6-6. Sin embargo, en el entorno de Coapa, el sentimiento generalizado apuntó hacia un auténtico despojo.
A pesar de su gafete internacional, el juez central flaqueó en los momentos de mayor tensión, convirtiendo la cancha en un hervidero de reclamos y dejando al mundo del futbol nacional con un sinfín de dudas sobre el uso de la tecnología.
EL VAR Y LOS ERRORES QUE CONDENARON A LAS ÁGUILAS
La controversia explotó apenas al minuto tres del silbatazo inicial. Adalberto Carrasquilla reventó el travesaño con un potente disparo, y en el rebote, el defensor Rubén Duarte mandó la esférica a las redes para abrir el marcador a favor de los universitarios. Toda la zaga visitante exigió la anulación del tanto por la evidente presencia de Álvaro Angulo en fuera de juego; el colombiano estorbó en la jugada, aunque para el exárbitro Fernando ‘Cantante’ Guerrero, la acción se validó correctamente.
El verdadero escándalo ocurrió minutos después, con la pizarra 3-1 a favor de los locales. El mediocampista Erick Sánchez recibió una clara falta dentro del área, un derribo que todos en el inmueble observaron. Inexplicablemente, César Ramos guardó el silbato y, peor aún, los encargados del VAR omitieron llamarlo a revisión. El propio ‘Cantante’ Guerrero sentenció en su análisis que esa infracción merecía sancionarse como pena máxima sin pensarlo dos veces.
UN FUERA DE JUEGO MILIMÉTRICO Y LA FRUSTRACIÓN AZULCREMA
Justo antes del descanso, el drama alcanzó su punto máximo. El América encontró lo que parecía el empate 3-3 tras un soberbio remate de cabeza del mismo Erick Sánchez, aprovechando un centro preciso de Brian Rodríguez. Cuando los de Coapa celebraban la igualada, la tecnología del Fuera de Juego Semiautomático intervino para invalidar la acción por una supuesta posición adelantada. Esta decisión provocó severos cuestionamientos, ya que especialistas como Guerrero argumentaron que la anotación era completamente legal.
Para intentar equilibrar la balanza, el arbitraje señaló dos penales a favor de la escuadra emplumada. El primero llegó tras una mano de Juninho, cobro que Alejandro Zendejas transformó en gol. El segundo ocurrió en la recta final del complemento, derivado de un polémico golpe en la cabeza sobre Ramón Juárez. El capitán Henry Martín asumió la responsabilidad, pero su disparo se estrelló en el poste, esfumando así las esperanzas de remontada.
Tras el silbatazo final, las redes sociales estallaron. La nación americanista descargó su coraje contra las polémicas sentencias de César Ramos, señalando que las decisiones que tomó frenaron sus aspiraciones al título. Por su parte, la escuadra del Pedregal festejó su agónico pase a la antesala de la gran final, dejando atrás un cruce que los aficionados recordarán por mucho tiempo.
Fuente: Excelsior
¿Robo al América? El polémico arbitraje de César Ramos con el que Pumas avanzó a Semifinales

